Clipaje microquirúrgico para eliminar el riesgo de ruptura y hemorragia cerebral
Un aneurisma cerebral es una dilatación anormal que se forma en la pared de una arteria cerebral. Cuando se rompe, provoca una hemorragia subaracnoidea —una emergencia neuroquirúrgica con alto riesgo de muerte o discapacidad permanente. El tratamiento preventivo es fundamental cuando se descubre de forma incidental.
El clipaje quirúrgico es el tratamiento de referencia para muchos aneurismas cerebrales. A través de una craneotomía, el neurocirujano coloca un pequeño clip metálico en la base del aneurisma, cerrando su comunicación con la arteria y eliminando el riesgo de ruptura.
La alternativa endovascular (coiling) puede ser preferible en aneurismas de ciertas características morfológicas o localización. La decisión entre ambos abordajes se toma considerando la forma del aneurisma, su localización y las condiciones generales del paciente, idealmente en equipo multidisciplinario.
En aneurismas electivos (sin ruptura), el alta ocurre en 3-5 días y el retorno a actividades en 4-6 semanas. En hemorragia subaracnoidea, la recuperación es más prolongada e implica manejo en unidad de cuidados intensivos. El seguimiento con angiorradiología es periódico.
Muchos aneurismas se descubren incidentalmente durante estudios de imagen realizados por otra causa. Cuando hay antecedente familiar de aneurisma o hemorragia subaracnoidea, se recomienda tamizaje con angiorresonancia magnética.
No. La decisión depende del tamaño, localización, morfología y factores de riesgo del paciente. Aneurismas pequeños en localizaciones de bajo riesgo pueden vigilarse periódicamente. El especialista evalúa el balance riesgo-beneficio en cada caso.
El síntoma cardinal es un dolor de cabeza de inicio súbito e intensidad extrema, diferente a cualquier cefalea previa. Puede acompañarse de rigidez de nuca, vómitos, sensibilidad a la luz o pérdida de conciencia. Es una emergencia: acuda inmediatamente a urgencias.